Joaquín Areta presenta "Enjambre" en la sala Saraco de Neuquén

Patagonia 23 de noviembre de 2021 Por Ana
Se trata del cuarto encuentro del ciclo de conversaciones con lecturas “Estación Literaria”, una iniciativa que busca promover la producción literaria de la ciudad, la lectura y el diálogo en torno al libro
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Este martes 23 de noviembre, a las 19 horas, el escritor Joaquín Areta presentará su libro “Enjambre”. La entrada será libre y gratuita.


Joaquín nació en la ciudad de Neuquén, en 1979. Se graduó como licenciado en Psicología en la Universidad Nacional de La Plata, donde fue docente. Trabaja como psicólogo clínico y ha publicado dos libros álbum: “La tarea imposible de Víctor'', con ilustraciones de Guadalupe Gárriz (2013) y “La babirusa atómica”, con ilustraciones de Magui Ledesma (Pípala, 2016). “Enjambre” es su primera novela.


En “Enjambre”, primera novela de Joaquín, se cruzan tres historias que pueden leerse como relatos individuales o considerarse capítulos bastante autónomos de una estructura narrativa cuyo núcleo espacial es la ciudad de Neuquén y sus alrededores.


"Flogisto" se centra en Carlos: este ingeniero de sesenta y cinco años -empeñado en combatir una invasión de hormigas- maneja un remís y vive con su madre, una hija, su yerno y dos nietos. "Rutas negras" sigue las andanzas de Bairon, un chico de un barrio carenciado que -entre otras cosas- reparte las tortas fritas que hace su madre y junto con un amigo intenta sacar las placas de bronce de un monumento para venderlas. Iñigo, el narrador de "Revólver", es el yerno de Carlos. Como su trabajo en el INTA de Cipolletti se relaciona con las abejas, lo mandan a investigar la aparición de una variedad muy agresiva en una zona de chacras.


Entre los elementos que vinculan las tres partes del libro, el ciclismo cumple la función de un mesurado leitmotiv: en "Flogisto" Carlos sale a pedalear en dirección a Cipolletti; en "Rutas negras" Bairon es un entusiasta espectador de un pelotón de ciclistas que circula por la ruta, y una señora -la madre de Iñigo- le regala la bicicleta que su hijo usó durante su infancia. Iñigo, por su parte, también mira pasar a los ciclistas y al ver a Bairon reconoce la bicicleta que fue suya. En esta sección, además, se citan noticias sobre este deporte.

“Areta, extremadamente atento al habla coloquial, diseña diálogos eficaces que van revelando aspectos psicosociales de sus personajes sin caer en encasillamientos”. (Fragmento de reseña en La Nación, 20/6/2020)

Ana

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